No hay desayuno o merienda más castiza que un buen chocolate a la taza con churros.
En esta chocolatería situada en pleno Centro capitalino, en la C/ San Martín 2, 28013 Madrid, y que abre de 7:00 de la mañana hasta las 23:00 h de la noche, nunca se deja de elaborar y freír churros.
La primera churrería situada en la calle Atocha con el Paseo del Prado abrió en 1902 gracias al maestro churrero Florencio Gorrachategui.
Fue su hijo Feferino el que siguió con la tradición paterna en 1917 y su hijo Galo (3ª generación) en los años 30 comenzó a vender churros con una cesta de mimbre por las calles de Madrid.
En los años 50 expanden el negocio y colocan puntos de vemta en verbenas y ferias de Madrid y provincia.
En los años 60 nace la 4ª generación (Gabi) y al crecer la familia, crecen los puntos de venta (Parque del Retiro).
La 5ª generación (Juan) también se dedica al negocio familiar y en 2012 abren esta Chocolatería 1902 en memoria y como homenaje a todas las generaciones churreras familiares.
Juan mejora la fórmula del chocolate al mezclar tres tipos de cacao. Está realmente delicioso.
En 2024 la Guía Repsol les otorga un Solete y el Ayuntamiento de Madrid les entrega la placa de Mingote de Comercios Centenarios que se expone en su puerta.
Entramos a sentarnos y a merendar un chocolate suizo (con nata) acompañado de churros y porras.
Absolutamente delicioso el chocolate y los churros, aunque las porras estaban un pelín grasosas.
Imprescindible en Madrid para desayunar o a cualquier hora del día.
Al ladito, la encantadora librería del Pasadizo de San Ginés.
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