¡Qué placer produce tomarse un café por la mañana en un lugar acogedor! Este café en medio del pueblo asturiano de Arriondas es un clásico de la localidad y estaba lleno de parroquianos/as tomándose el cafelito matutino.
Además de la cafetería también tienen un espacio de pastelería en el que comprar deliciosos bollos o pasteles.
El dueño, además, paseaba por las mesas invitando a un pinchito de tortilla recién hecha (no tengo foto).
Mariví y yo nos comimos una bomba de crema y un milhojas, también de crema, que estaban buenísimos:
No pude evitar comprar unos dulces para el postre de la comida, pero es que mirad qué mostradores repletos de delicias:
Y otra vez fuimos (ahora en 2024) de nuevo al viaje de fin de curso y regresamos a esta pastelería.
Esta vez pedimos el café con unos bocadillos pequeños. Tan rico como la primera vez.
Probamos la especialidad llamada Tira, un pastel con crema riquísimo.
Me encanta que ponga el nombre en cada pastel. Así no tienes que preguntar o señalar.
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