VINITUS O El Megalocal De Moda Donde Comer Bien Y Económico En Madrid (Y Barcelona)

 

Hace unas semanas pasamos por allí y nos llamó la atención la fila enorme de personas esperando a entrar en este local.

Se encuentra al ladito de la Puerta de Alcalá, en la C/Alcalá 65, aunque cuenta con otra ubicación en plena Gran Vía, 4 y el original de Barcelona en Consell de Cent, 333 con otro en Aragó, 282. 

Ya había oído hablar de estos restaurantes cuya filosofía es dar de comer a unos precios baratos con buen producto y muchas elaboraciones.

En el local de Alcalá no admiten reservas, así que, por eso suele haber gente haciendo cola. Nosotros fuimos a diario y entramos directamente.

El local es enorme. Nada más entrar tienes la barra con taburetes altos para sentarte y el mostrador con los pescados expuestos.

También hay unas pocas mesas pegadas a los ventanales que dan a la calle.

Nosotros fuimos al piso de arriba. En un ambiente informal e industrial, con tubos metálicos a la vista y mesas de madera sin mantel, nos acomodaron.

Pedimos un blanco por copas Albariño mientras mirábamos la extensa carta.

Las croquetas de carabinero llegaron lo primero. Grandotas y cremosas. Correctas.

El arroz de bogavante servido individual era un plato que vimos en todas las mesas. El arroz estaba bien de punto y tenía dos trocitos de bogavante (un pelín seco).

Los huevos "cabreados" eran un par de huevos fritos sobre una cama de patatas fritas caseras con salsa brava. Te los rompen en la mesa.

Estaban muy bien. Con el pan con tomate y aceite en forma de flautín acompañamos.

Lo último salado fueron las gambas al ajillo, que eran seis langostinos en mucho aceite y con picorcillo del ajo y la guindilla. Estaban bien.

No quisimos irnos sin probar algo dulce. esta muy bien que los postres sean económicos y pequeños. Así puedes terminar con un postre sin esos precios disparatados que se estilan hoy.

La Crema Catalana era pequeña pero estaba rica.

La torrija era un trozo de pan cortado gordote, empapado en leche (poco dulce a mi gusto) y rematado por crema pastelera quemada.

Los baños un poco escondidos en el local.

Conclusión: todo bien pero nada sorprendente. El precio, unos 25 € aproximadamente, es la baza de este restaurante que permite degustar muchos básicos de la cocina española sin dejarte un ojo de la cara.


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