Hace unos años, en tiempos prepandemia, creo que en 2016, la cocina oriental con su ramen y udon y el hecho de comer con palillos era el colmo de la sofistificación.
Entonces pasamos por el UDON y nos encantó el concepto, así que entramos una noche a probarlo. Era en la C/ Reina, detrás de Gran Vía.
Nos gustó mucho. Estas fotos son de aquel momento en el tomamos los fideos.
Luego empezaron a proliferar los locales con cocina asiática y ramen y empezamos todo el mundo a comer bien con palillos.
Ahora existen más locales de UDON repartidos a lo largo y ancho de Madrid. Nosotras fuimos al del centro comercial Islazul.
El menú del día cuesta 13,95 € y comprende un entrante a elegir, unos fideos de principal y un postrecito.
Empezamos con unos rollitos japoneses deliciosos y una tempura de verduras.
Luego el Ramen con miso nos entonó para el resto de la tarde:
El postre fueron las dos bolas de helado, una de chocolate y otra de té matcha.
El servicio ágil y amable. Una opción de comida rápida pero mucho más sana que otras.
Otra tercera visita (febrero 2026), esta vez en la C/ Narváez al salir del cine, nos permitió probar otras delicias orientales.
Pedimos de entrantes unas gyozas de cerdo:
unos takoyaki o bolitas de patatas fritas rellenas con pulpo y salseadas con mayo japo y salsa tonkatsu:
Y los Ebi Fry que son unos langostinos en tempura deliciosos.
Luego vinieron los fideos udon, gorditos, con gambas, calamares y salsa deliciosa:
Finalizamos con una recomendación de la camarera, unas bolitas fritas pero frías rellenas de crema de cchocolate con sal y especias.
Muy original y diferente. Un placer de cena después de ver una peli en los Renoir.
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