Ni que decir tiene la importancia de la comida en la calle en los países asiáticos. Después de visitar este continente e impregnarnos en varios lugares de sus olores y sabores, fue llegar a Madrid y tener necesidad de volver a probar ramen, rollitos, gyozas...
En la C/ Fernández de la Hoz, 70, 28003 Madrid se ubica este restaurante joven con todos los iconos asiáticos: neones, lámparas de papel, figuras de dragones... en su profusa decoración.
Nos acercamos una noche con ganas de ramen y salimos muy satisfechos/as. Tienen cocina japonesa, coreana, honkonesa, udon y ramen.
Había tantas cosas apetecibles en la carta que costaba elegir, pero pedimos ayuda al amable camarero.
Empezamos con rollitos de langostino y albahaca con salsa de mango (6,95€):
Y también cayeron unas gyozas de cerdo ibérico y seta de cardo (9,25) que estaban muy buenas:
Las zamburiñas al vapor con especias estaban deliciosísimas (13,95 €), con unos fideos de arroz por encima y cebolleta:
Terminamos con un ramen seco Mazesoba Torrijiro con tallarines caseros y terminado con huevo a baja temperatura de vicio (12,95€):
Y un ramen de pato (13,55 €):
Los postres eran el broche perfecto a tan delicioso viaje. Terminamos con unos Dorayaki de judias rojas, el genuino, (6,95 € unidad) y también probamos el de chocolate:
El Mochi de Oreo ® no podía faltar (4,95 €):
Una cena fabulosa, divertida, con platos muy bien sazonados, agilidad en las comandas y ambiente asiático cien por cien.
¡Muy recomendable!
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