En el local en la carrer del Baró de Santa María del Sepulcre, 5, Centre, 07012 Palma (Baleares) muestran un mural de azulejos en el que aparece que la casa fue fundada en 1700, nada menos.
Efectivamente, Joan de S´aigo era un comerciante que reclutaba hombres en invierno para ir a la sierra de Tramuntana a recoger nieve y guardarla en las llamadas `casas de neu´o construcciones excavadas en el suelo de las montañas de la sierra.
Así la conservaban hasta la primavera y el principio del verano para fabricar los `pans de neu´. No eran sino hielo con usos doméstico.
Joan tuvo la gran idea de aprovechar el agua de la fusión de estos bloques para mezclarla con zumo de frutas, naciendo el precursor de los helados.
El primer helado de la casa fue el de almendra. Aún se conserva en el local de la calle Can Sanç el primer molino para su fabricación.
Poco después comenzó con la producción de chocolate caliente y ensaimadas, convirtiéndose en una de las chocolaterías más antiguas de Europa.
Era tradicional en Palma ir a tomar chocolate con ensaimada tras la misa de maitines en Nochebuena o tomar un helado tras la misa del Corpus.
En el local con aires tradicionales, sofás tapizados y mesas de velador, te sientes en otra época al traspasar el umbral.
Tienen un surtido enorme de dulces: ensaimadas (por supuesto), cremadillos, croissants, palmeras, gató, coca, rubiol...
La decoración decadente y profusa con lámparas y cuadros le confiere más encanto.
Pedimos una ensaimada con crema y unos cafés (era después de comer) antes de ir al aeropuerto.
Teníamos cierta prisa, pero nos dijo con mucha pachorra que tuviéramos calma.
Fue un poco borde pues no había casi nadie en el local.
Veredicto: rica la ensaimada y café normal. Servicio áspero. ¿La fama les precede y eso les hace atender así?
Fecha de realización de las fotos y visita al local: febrero de 2022.
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